Preocupantes resultados de Encuesta Nacional de Salud Mental Universitaria

El 29 de abril se publicaron los resultados de la Primera Encuesta Nacional de Salud Mental Universitaria, realizada durante 2018 por Ana Barrera, psicóloga y académica de la Universidad Católica de Temuco. La encuesta presenta preocupantes resultados: un 33,5% de los universitarios presentan síntomas de estrés, un 45,5% síntomas de ansiedad, y un 46% síntomas depresivos. El 29,7%, además, tiene los tres al mismo tiempo.

—Los resultados nos muestran que los estudiantes han presentado síntomas que se pueden relacionar a la depresión, a la ansiedad y el estrés, que podrían derivar en trastorno si no son tratados adecuadamente —explica Barrera.

Su interés en el tema se remonta a 2011, cuando entró a trabajar en el Servicio de Salud Estudiantil de la Universidad de La Frontera. Allí tuvo su primer contacto con la realidad de los estudiantes chilenos, y notó que los psicólogos que había disponibles no daban abasto ante la alta demanda. Preocupada, entonces, por los casos que veía día a día, decidió enfocar su doctorado al estudio de la salud mental durante la adultez emergente, etapa de transición que va de los 18 a los 29 años. Barrera describe esa etapa como una de exploración de relaciones interpersonales y también de consumo de sustancias. Por ello, recalca la psicóloga, es importante contar con el apoyo del círculo más cercano.

—En Chile, la adultez emergente tiene una característica mucho más colectivista, porque en Estados Unidos, por ejemplo, los jóvenes son más individualistas e independientes de sus padres. Aquí, sin embargo, vemos que ese proceso se da muy paulatinamente, y que para afrontar la universidad los estudiantes necesitan apoyo familiar.

A fines de 2017, Barrera fue una de las beneficiarias del Concurso de Inserción en la Academia del Programa de Atracción e Inserción (PAI) de CONICYT para desarrollar y aplicar su encuesta de salud mental, que consistió en un cuestionario sociodemográfico que incluía preguntas sobre la ansiedad, la depresión, el estrés, el riesgo suicida, el consumo de sustancias, los problemas de alimentación y sueño. El estudio fue respondido por escrito por 600 alumnos de tres casas de estudio —la Universidad Católica de Temuco, la Universidad de Concepción y la Universidad de Tarapacá—, y arrojó un aumento de casi un 10% en síntomas de estrés, ansiedad y depresión, respecto a estudios anteriores. Barrera cree que, si bien la adultez emergente es una etapa vulnerable a presentar estos tres síntomas, no debe atribuirse toda la culpa a la formación universitaria.

La universidad es un factor desencadenante, que estresa a los jóvenes, pero también ellos tienen responsabilidad, porque no hay una estructura en cuanto a hábitos de estudio, de sueño o de alimentación. Además, ésta es una generación que no necesariamente pide ayuda psicológica porque, como en esta sociedad los estudiantes están orientados al éxito, muchas veces se asume que hacerlo es un signo de debilidad.

Este estigma se vio reflejado en que un 56% de los encuestados respondió nunca haber solicitado ayuda psicológica. Barrera cree que las universidades no deberían asustarse con estos resultados, ni necesariamente contratar más equipos de psicólogos, sino poner énfasis en acciones para promover la salud mental y el autocuidado, como revisar las cargas académicas de los estudiantes o prestar más apoyo durante periodos críticos, como fines de semestre. 

Fuente: www.explora.cl 

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