PSU 2018: Lo que las cifras muestran

Junto con la publicación de los resultados de la PSU, comenzaron los intentos por extraer conclusiones, analizar tendencias y proyectar aspectos que habría que trabajar a futuro.

Luego de que el Demre diera a conocer los puntajes obtenidos por los más de 200 mil estudiantes que rindieron la Prueba de Selección Universitaria – PSU – este año, expertos y medios de comunicación comenzaron a establecer cruces, correlaciones y extraer datos que permiten extraer conclusiones sobre este método de selección y proyectar algunos ámbitos donde hay espacio para trabajar en mejoras. En 2018 se logró la mayor tasa de rendición de la PSU de los últimos años, pues el 90% de los inscritos, efectivamente rindió las pruebas obligatorias de Lenguaje y Matemática. La prueba que rindieron más personas fue la de Lenguaje, con 266 mil y la de menor participación fue la de Ciencias, en el módulo de Química, con 24 mil estudiantes.

Brecha de género

Con respecto a la brecha de género que se ha sostenido en los resultados de la PSU durante estos 15 años, en esta versión la brecha se acorta mínimamente a favor de las mujeres: Desciende dos puntos la brecha en los puntajes promedio de lenguaje y matemáticas, en relación al 2017. Este año, los hombres obtuvieron un promedio de 504 puntos, mientras que las mujeres alcanzaron los 498.

Sin embargo, los hombres obtuvieron mejores resultados en tres de las cuatros pruebas que se rindieron, pues las mujeres sólo los superan en lenguaje, quedando muy rezagadas en ciencias y matemáticas, y con una diferencia menor en historia. Ello, se corrobora en los puntajes nacionales: en Ciencias los dos máximos puntajes son masculinos, en matemáticas las mujeres sólo obtienen 40 de los casi 200 puntajes nacionales, mientras que en lenguaje los dos puntajes máximos corresponden a mujeres.

Estos datos se revierten en los dos ítems que consideran el desempeño escolar. En las notas de enseñanza media (NEM) las mujeres superan en 30 puntos a los hombres, mientras que en el ranking, los superan por 36 puntos, alcanzando los 590 puntos en promedio.

Brecha de colegios pagados vs. municipales

Los estudiantes de colegios particulares pagados obtuvieron 597 puntos al promediar las pruebas de Lenguaje y Matemática, 96 puntos más que los particulares subvencionados (501) y 127 más que los 470 puntos promedios de los establecimientos municipales, lo que de todas formas, reduce mínimamente – en 2 puntos – la diferencia de 2017.  

En los aspectos de desempeño escolar se repite esta situación, pues los egresados de colegios privados promediaron 611 puntos en el NEM y 626 en ranking, mientras que los de colegios particulares subvencionados alcanzaron sólo 545 en NEM y 566 en el ranking, aún por debajo de los egresados de colegios municipales que consiguieron 547 en el NEM y 569 en el ranking.

Esto se repite entre los puntajes nacionales, pues 153 egresaron de colegios particulares pagados, 34 de particulares subvencionados y 22 de establecimientos municipales.

Brecha capital/regiones

La diferencia entre el desempeño de los estudiantes capitalinos y los del resto de Chile es muy significativa. En el ranking de las 20 comunas que obtuvieron los mejores resultados en la PSU, la mitad se ubica en la Región Metropolitana, y las cinco primeras están concentradas en la zona oriente de Santiago. Vitacura y Lo Barnechea alcanzaron el primer lugar a nivel nacional, con un promedio PSU mayor a los 600 puntos.

En el ámbito de los puntajes máximos nacionales la diferencia es aún más aguda. Pese a que la Región Metropolitana representa solo el 38,5% de la matrícula a nivel nacional, un 60,7% de los puntajes nacionales provienen de ahí.

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