Hombres chilenos tienen 2,3 veces más expectativas de trabajar como investigadores o ingenieros en comparación con las mujeres

Mientras el 0,4% de ellas se ve trabajando en un área relacionada con las TIC, cerca del 5% de ellos se imagina inmerso en este tipo de carreras a futuro. Las cifras de la última prueba PISA muestran que las niñas tienden a escoger profesiones del área de la salud. 

Sonia Castro suele llevar una cámara mientras se pasea por su colegio, un establecimiento municipal ubicado en Estación Central. Como parte del equipo audiovisual de la institución, la tarea de Sonia consiste en registrar las muchas actividades que se llevan a cabo: desde la presentación de gimnasia de sus compañeros, hasta el acto que hace unos días cerró el primer semestre.

“A veces saco fotos y otras veces me toca grabar. Pero en cualquiera de los dos casos, después me toca usar el computador para editar todo. Fue así como me fui enamorando de la tecnología”, comenta esta alumna de 8° básico, la única mujer entre ocho participantes del club audiovisual y una de las pocas niñas de su escuela que a futuro tienen pensado seguir la carrera de Técnico en Programación y Análisis de Sistemas.

La baja convocatoria que tienen entre las mujeres las carreras relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) no es exclusiva de las compañeras de Sonia; tampoco es una característica única de Chile. Según datos entregados por la OCDE, a raíz de los últimos resultados de la prueba PISA, mientras que en el mundo el 4,8% de los estudiantes hombres de 15 años espera trabajar en una carrera tecnológica a futuro la cifra disminuye a 0,4% en el caso de las mujeres.

Mucho que aportar

Consultados respecto al tipo de profesión que les gustaría seguir al cumplir 30 años, a nivel global el 25% de los hombres y el 24% de las mujeres manifestaron estar interesados en especializarse en campos relacionados con ciencia y tecnología.

Al desglosar las cifras, se ve que el 12,2% de ellos apunta a una carrera ligada a la ingeniería, versus el 5,3% de ellas. En cuanto a las carreras de salud, mientras que 6 de 100 hombres piensan seguir una profesión del área, el número crece a 17 de 100 en el caso de las mujeres. Esto, porque aunque ambos sexos están interesados en la medicina, carreras como enfermería, medicina veterinaria o fisioterapia parecen estar mucho más en el radar de ellas que de ellos.

“A las mujeres se les liga con la biología más que con la física o la ingeniería, porque el área se tiende a asociar con carreras donde la sensibilidad importa mucho. Y a las mujeres desde chicas se les suele decir que son más sensibles, por lo que tienden a irse por esa rama”, comentó durante su paso por Chile, hace unas semanas, la estadounidense Barbara Crawford, directora de la Organización Mundial para la Mejora de la Enseñanza de las Ciencias y el Aprendizaje a través de la Investigación. “Además, a nivel general se ha visto que ellas tienden a preocuparse más por las notas que los niños, por lo que en cierta forma ‘se aseguran’ eligiendo áreas en las que saben que les puede ir bien”, agrega.

Alejandra Acuña, directora de la Escuela de Ingeniería en Computación e Informática de la Universidad Mayor, vuelve a los estereotipos. “Probablemente las mujeres prefieren responsabilidades que requieran de mayor apego y sensibilidad; nuestra tendencia es escoger carreras con mayor socialización. Y una de las razones que estimo es porque desde niñas, tanto en los hogares como en los colegios, padres y profesores tuvieron -y probablemente siguen teniendo- una actitud desmotivadora e induciendo a que las mujeres no somos capaces de desarrollarnos en áreas como matemáticas”.

Respecto a su profesión en particular, Acuña dice que “las personas creen que Computación es una carrera que solo implica enfrentar máquinas o, en su defecto, un trabajo en solitario, algo que hoy dista mucho de la realidad. Se requiere de trabajo en equipo, metódico, de ideas innovadoras y que resuelvan problemas de diferentes áreas del mundo en que vivimos. En esto, las mujeres tenemos mucho que aportar”.

Crecimiento a futuro

En el caso específico de Chile, las cifras de la prueba PISA muestran que los hombres tienen 2,3 veces más expectativas de trabajar como investigadores científicos o ingenieros en comparación con las mujeres. La cifra se revierte cuando a los estudiantes se les pregunta si se imaginan trabajando como médicos o enfermeras: las mujeres chilenas son tres veces más propensas a responder que sí cuando se les compara con sus compañeros hombres.

A pesar de las brechas, desde la OCDE destacan que entre los años 2006 y 2015 -fecha en que se hicieron las últimas mediciones- Chile aumentó el número de escolares que dijeron tener interés en una carrera científico-tecnológica a nivel general, sin diferenciar entre sexos.

pisa2015

“El argumento para aumentar el número de graduados en ciencias descansa en la esperanza de que este mayor suministro de recursos humanos para la ciencia y la tecnología sea capaz de generar un futuro crecimiento económico. Esto, mediante nuevas ideas y tecnologías que todavía no han sido inventadas”, indica a “El Mercurio” el analista de la OCDE Francesco Avvisati.

Fuente: El Mercurio, 16/07/2017.

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