| Un mal puntaje no es el fin |
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¿Quién dijo que todo está perdido? Tal vez el puntaje que sacamos en la PSU fue mucho más bajo de lo que esperábamos pero no es el fin de nuestra vida universitaria y menos de nuestra realización profesional. Los expertos recomiendan, sobre todo en estos momentos difíciles, no perder la calma. Lo importante es "hacer la pérdida" lo más pronto posible. Así lo cree Pilar Cox Vial, del Departamento de Psicopedagogía y Orientación de la Facultad de Educación de la UC. Por su parte, Ramón Ortiz A, jefe del Departamento de Desarrollo Pedagógico de la Universidad San Sebastián, estima que es necesario "que cada joven identifique sus sentimientos respecto a los resultados obtenidos, trabajando y superando cualquier sentimiento de culpa o de frustración que impida tener una mirada objetiva y optimista de la situación". Para ello, recalca, es conveniente contar con pares y adultos que empaticen con su situación y lo acompañen para Dejar las recriminaciones y los "te lo dije" y abrirse a la comunicación, a conversar sobre posibilidades y acoger los sentimientos con actitudes positivas pueden ayudar a elaborar un buen camino alternativo. "La familia es un pilar muy importante, porque cumple la tarea de acoger al joven en esta instancia tan difícil de la vida, que muchas veces tiene repercusiones en el futuro", explica el orientador y docente de la Escuela de Psicopedagogía Luego de un rápido asumir la situación se aconseja delinear un buen plan B. Siempre vale la pena recordar que la PSU se puede repetir, y que, aunque tiene consecuencias hoy, en el mediano plazo, se puede revertir la situación. "Las opciones hoy son variadas. Una de ellas es practicar para rendir una nueva PSU en un preuniversitario, o bien, buscar un trabajo relacionado con su área de interés, que le otorgue el tiempo necesario para la preparación personal", comenta Urrutia. "Además, el joven puede ingresar a alguna carrera que tenga relación con el campo de interés personal, como un proceso de búsqueda y de cristalización de su vocación, que en definitiva, es la parte crucial del proceso". Preuniversitario Como señalan los expertos, una buena alternativa es prepararse bien para lograr éxito en una segunda oportunidad, sin Ramón Ortiz, de la Universidad San Sebastián, sugiere que los estudiantes planifiquen su año conscientemente, ojalá con la ayuda de una buena conversación familiar y de profesionales afines a su área de interés. "Que elijan con criterios informados las opciones de preparación de la PSU y, además, complementen su tiempo con actividades de formación general, como cursos de idiomas u otros, e incluso, consideren posibilidades de un trabajo part-time que les permita vivir la experiencia de hacerse responsables de obtener recursos para costear sus propias necesidades. Esto último tiene, además, el valor agregado de conectarlos con la vida social y las diversas ¿Y una privada? Otra opción destacable es la que entregan las numerosas universidades privadas, que en diversas áreas y carreras han logrado o están logrando resultados formativos de reconocido prestigio nacional, sin realizar un proceso tan selectivo asociado al puntaje en la PSU.
A aquellos estudiantes que tienen un compromiso claro de estudio, los expertos recomiendan considerar la posibilidad de ingresar a una carrera afín a sus intereses personales o evaluar la alternativa de continuar estudios de carácter general, como los bachilleratos que permiten más adelante acceder a la carrera definitiva de primera preferencia. En esta misma línea se encuentra la opción de ingreso a carreras técnicas, un camino más corto para ser profesional, considerando posteriormente la eventual continuidad de estudios de especialización o de nivel superior. Finalmente, la tercera posibilidad es que la PSU no es la única alternativa para la continuidad de estudios superiores, de hecho, existen diversas instituciones de educación superior, entre los cuales se encuentran institutos profesionales de reconocido prestigio, que no solicitan esta prueba como un requisito de acceso. Al respecto, se recomienda realizar un recorrido sistemático de tales opciones, en relación a los intereses de continuidad, averiguando información relevante como la señalada anteriormente a propósito de las universidades. Orientación Víctor Urrutia, docente de la Escuela de Psicopedagogía de la Universidad Mayor entrega algunos consejos para los * La clave es buscar alguna explicación personal de este resultado, con la ayuda de la familia. * Potenciar en los jóvenes el autoanálisis respecto a las posibles razones de estos resultados. * Cuestionarse el tiempo dedicado a la preparación de esta prueba, la ayuda solicitada, la importancia de esta evaluación en su vida personal, para ver de qué manera se puede organizar para la próxima vez que rinda la PSU. * Con este análisis, el joven podrá dilucidar qué medidas tomará para obtener mejores logros en una segunda oportunidad.
Fuente: EL MERCURIO, 03/01/2011. Compartir |
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