| Claves para quienes harán preparación de cuatro meses de la PSU: la importancia de un buen diagnóstico inicial |
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Llegó mitad de año, y el momento en que muchos adolescentes están tomando una decisión importante acerca de su futuro: dejar la carrera que están estudiando y dar la PSU de nuevo, o prepararse en serio para un test que, a comienzos de año, no se veía como un objetivo a cumplir.
Trabajo duro Lo primero es medir el nivel de conocimiento que se tiene en las materias medidas por la PSU. "Hacer facsímiles de las pruebas que piensa rendir y, sobre esa base, analizar dónde está más mal, porque debe tener claro que no podrá abarcar todo si está partiendo con la preparación en esta fecha", dice Ruth Arce, coordinadora de prácticas docentes de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales. Otra definición es determinar la capacidad de estudiar solo, sabiendo que para eso se debe ser sistemático y perseverante, además de tener una buena comprensión lectora, "que es una habilidad crítica para un buen desempeño en la PSU de Lenguaje, Matemática, Ciencias, etc.", agrega. En este caso -dice-, es fundamental que los ejercicios se hagan de manera comprensiva; o sea, saber por qué las respuestas están incorrectas y también por qué están correctas. "El estudiante que sólo saca la cuenta de su puntaje, sin reflexionar acerca de por qué se equivocó o no, se beneficia poco". Generalmente, quienes pueden tomar este camino son los que han tenido un buen desempeño en el colegio. Para ellos, un preu online (ver recuadro), más los facsímiles oficiales y una gran cantidad de guías que existen en la web, pueden ser suficientes. Los otros, probablemente deberán optar por alguien, compañeros de mejor desempeño o profesores, que les ayuden a aprovechar el tiempo que les queda. "Si cuenta con alguien que, en forma personalizada, lo guíe con el material adecuado, el camino se le hará más fácil, sin obstar que su estudio deberá ser de horario completo, porque no olvidemos que es un trabajo y, por ende, implica muchos sacrificios", dice Patricio Guzmán, ingeniero comercial cuyos grupos de preparación para la PSU están entre los más reputados entre los escolares del sector oriente de Santiago. Otro punto a resolver es determinar el puntaje que se necesita sacar y a cuánto se está de lograr esa meta. Patricio Guzmán recuerda que estadísticamente se ha visto que quienes ya rindieron una vez la prueba obtienen un aproximado de 40 puntos más la segunda vez. "Si obtuvo menos de 500 -agrega Juan López, director del Preuniversitario UC-, necesitará un apoyo más directo y continuo, porque demuestra un escaso dominio de las materias o dificultades en la comprensión de las preguntas o de las alternativas de respuesta". Quienes están en este grupo tienen una dura tarea por delante. Pero también la tienen los que superan los 600 y quieren pasar la barrera de los 700. No sólo porque deberán obligadamente transformar su forma de estudiar, poniéndole más orden a su rutina y haciéndola más efectiva. Deberán decidir si les basta con asistir a un curso presencial de 30 alumnos o si necesitan una ayuda más personalizada. Aquellos que se definan por lo primero tienen los cursos intensivos que los preuniversitarios más conocidos del mercado imparten desde agosto hasta noviembre. Al hacerlo, se debe tener claro que los "preus" no hacen milagros. "Se ha dicho -apunta Juan López- que un alumno puede subir hasta 150 o 200 puntos en matemática si logra resolver sus dudas acerca del planteamiento de los problemas y se ejercita al menos una hora diaria. En lenguaje es más difícil, porque subir 100 puntos requiere lograr una madurez y dominio del idioma en un tiempo muy breve". Ante eso, más vale moderar las expectativas y no esperar 760 puntos si se salió con un promedio cinco del colegio.
Mundo de alternativas
Fuente: El Mercurio, 27/06/2011.
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